Siempre le agradezco a Dios la oportunidad de conocer personas a través de mi trabajo y más cuando la vida me pone de frente con personas que llenan mi alma de los más lindos sentimientos… Esta fue una sesión llena de amor, pureza y de verdad… no hubieron poses fingidas ni ensayos previos, simplemente el amor invadió cada una de las fotografías!!!
Rebe y su mamá me demostraron una vez más que el amor de una madre por su hija va más allá de cualquier pensamiento y acción. Fue hermoso compartir con estas dos personitas…. no les importó la lluvia, ni mojarse el cabello ni que se les corriera el maquillaje, tampoco les importó mojarse los pies… simplemente disfrutaron el momento, disfrutaron ser madre y ser hija… y más lindo fue ver el gran amor que existe entre ambas.
Gracias Dios por nuestras madres, gracias Dios por mi madrecita que tanto la amo!!! Gracias Rebe por dejarme conocer a un trozo de cielo: tu mamá!!!










